Interiorismo para vivienda a las afueras de Zaragoza

Esta vivienda en una única planta necesitaba una actualización que respetase su esencia: un hogar inundado de luz natural y rodeado de un entorno precioso. El objetivo fue claro desde el inicio: renovar sin perder el alma de la casa, potenciando la calidez existente y aportando una estética más serena, ligera y actual.

Comenzamos por el suelo, que se lijó y barnizó para recuperar su belleza natural. También eliminamos los estucados de las paredes y, al estar forradas con madera y molduras, las adaptamos para mantenerlas, lacándolas en un tono suave que unifica todo el espacio. Este mismo acabado se aplicó a puertas y rodapiés para lograr una continuidad envolvente.

En el salón abrimos los accesos, eliminando puertas de paso y dejando respirar la estancia. Combinamos molduras y papel pintado, y lacamos en verde el mueble de televisión, una decisión que aporta frescura sin romper la armonía cromática. El amueblamiento combina maderas, fibras naturales y tejidos amables, creando una zona de estar y otra de comedor que dialogan entre sí de manera fluida.

La entrada se transformó en un espacio amplio y luminoso, con un recibidor cálido que conecta visualmente con el salón y la cocina. Todo ello acompañado de piezas ligeras y una iluminación pensada para acompañar, no para imponerse.

La cocina conservaba muebles de madera maciza de gran calidad, y la distribución funcionaba para el día a día de los propietarios. Por eso apostamos por lacar todo en un tono claro, renovar pozas y grifería, actualizar el suelo y vestir las paredes con un papel de cuadros que aporta carácter sin sobrecargar. El office lo amueblamos con madera y fibras naturales, manteniendo la coherencia estética del resto de la vivienda.

El dormitorio infantil se diseñó pensando en su pequeña habitante: una habitación amplia, con zona de estudio, gran almacenaje y un tipi que hace realidad su ilusión. Su color preferido, el verde mint, se convirtió en hilo conductor del espacio, creando un ambiente dulce y luminoso.

Una actualización integral que respeta la casa original, pero la lleva a un lugar más cálido, coherente y actual: un hogar preparado para seguir acompañando la vida de esta familia durante muchos años.