Proyecto de diseño de oficina en edificio histórico de Zaragoza

En este proyecto trabajamos en un edificio emblemático del centro de Zaragoza —un espacio con una personalidad arquitectónica tan marcada que el reto consistía en potenciar su carácter y, al mismo tiempo, crear unas oficinas funcionales, actuales y alineadas con la identidad de la empresa.

Rediseñamos toda la distribución, organizando un gran espacio de trabajo abierto y creando dos áreas independientes: la sala de reuniones y el despacho directivo. Ambos espacios se conciben como zonas diferenciadas pero conectadas visualmente mediante particiones de vidrio, lo que aporta amplitud, transparencia y coherencia en todo el conjunto.

El hilo conductor fue el uso de los colores corporativos, integrándolos de manera sutil y elegante para que formaran parte del interiorismo sin perder la esencia sobria del edificio. Las carpinterías originales, los muros de ladrillo visto y la luz natural que entra por los miradores se convirtieron en protagonistas; nuestra intervención se centró en equilibrar ese carácter histórico con mobiliario contemporáneo, líneas puras y materiales cálidos.

El resultado es un espacio luminoso, funcional y muy actual, donde conviven el respeto por la arquitectura original y un diseño pensado para favorecer el confort y el trabajo en equipo.