Por cuarto año consecutivo, colaboramos con Paula de D’azulcobalto vuelven a unirse para dar forma a una Navidad que abraza la calma, la luz y la belleza de lo natural. Este año, el escenario elegido ha sido Oret House, un proyecto muy especial para nuestro estudio: una vivienda diseñada y amueblada para ser refugio, equilibrio y hogar. Su arquitectura serena, llena de luz y materiales nobles, se convirtió en el lienzo perfecto para esta propuesta navideña.
La mesa de comedor fue el punto de partida. Optamos por una paleta de verdes profundos y granates, acompañada de lino en tono piedra y detalles en terciopelo. Las coronas de D’azulcobalto, con doble lazo en gasa y terciopelo, aportan textura y movimiento. Las velas de Liderlamp y la cristalería labrada añaden ese matiz cálido y festivo que recuerda que la Navidad también ilumina desde los pequeños gestos.
La mesa de centro se transformó en una mesa de postres con tonos tierra, mostaza y verdes suaves. Las composiciones florales de Paula —con piñas, mimosa, algodón y ramas preservadas— se combinaron con vajilla y candelabros de Liderlamp y los dulces artesanales de Raúl Bernal, creando un rincón íntimo que invita a detenerse y compartir.
La chimenea se convirtió en un segundo protagonista: una guirnalda frondosa en eucalipto, hortensia en tonos marrones y acebo enmarcó el fuego, mientras una guirnalda de luz aportaba ese brillo suave tan característico de estas fechas.
El árbol, vestido con bolas de terciopelo, piñas y ramas en tonos granates y marrones, continúa el relato natural de todo el espacio. Cada detalle está pensado para acompañar, no para irrumpir; para integrarse con la esencia de Oret House.
Más que una sesión, esta propuesta es una invitación: celebrar desde la calma, rodeados de belleza sencilla y de aquello que realmente importa. Así entiende la Navidad Punto y Seguido Estudio.