Interiorismo de vivienda

En este proyecto partíamos de una vivienda cuya distribución ya funcionaba para la forma de vivir de nuestra clienta. Nuestro trabajo se centró en actualizarla y elevarla a través de un diseño sereno, pensado para ganar almacenaje, potenciar la luz natural y hacer que cada estancia acompañara su día a día con más comodidad y equilibrio.

Una de sus prioridades era contar con un vestidor cerrado, además de ampliar la capacidad de almacenaje en su dormitorio. Diseñamos todos los armarios a medida, estudiando proporciones, alturas y necesidades reales, para lograr soluciones que respiran ligereza pese a su funcionalidad. En el dormitorio principal combinamos almacenaje abierto y cerrado, integrando las piezas en una envolvente cálida de tonos neutros y tejidos naturales.

El dormitorio de su hija se planteó como un espacio versátil, con zona de descanso, área de trabajo y un pequeño tocador. Cada rincón se diseñó con intención, buscando que creciera con ella y mantuviera siempre una sensación amable y luminosa.

En el salón, la clienta quería conservar su independencia respecto a otras estancias, pero sin renunciar al paso de luz natural. Para ello diseñamos una gran puerta corredera de madera con curvas suaves, que permite separar sin aislar y se convierte en una pieza protagonista del proyecto.

El suelo de madera y las puertas interiores, de gran calidad, se mantuvieron como parte de la esencia original de la vivienda. Para actualizarlos sin perder su carácter, los lacamos en un tono ligeramente más intenso que las paredes, creando un contraste sutil que aporta armonía y actualidad.

El resultado es una vivienda en la que la carpintería a medida se convierte en hilo conductor: cálida, funcional y diseñada para acompañar.
Un hogar pensado para disfrutarse con calma.

Reforma integral para una joven familia

Esta reforma integral nace del deseo de una joven familia de transformar su vivienda en un hogar más luminoso, práctico y coherente con su manera de vivir. El punto de partida eran cuatro dormitorios que querían mantener, pero una zona de día muy compartimentada que restaba amplitud y fluidez a los espacios. Nuestro trabajo se centró en reinterpretar la distribución sin renunciar a la calidez, la naturalidad y ese aire sereno que buscaban.

Reorganizamos por completo la zona común: abrimos el salón, eliminamos el pasillo y conectamos visualmente los ambientes. También redefinimos el acceso a la cocina, lo que nos permitió sumar almacenaje y diseñar un espacio más práctico sin renunciar a la estética. La cocina se mantuvo independiente, pero incorporamos un cerramiento de madera y cristal hecho a medida que permite que la luz circule sin perder intimidad ni orden. Un gesto arquitectónico que se repite en la puerta que separa la zona de día de la de noche, diseñada con el mismo lenguaje y materiales para mantener la continuidad visual.

El diseño interior se construyó desde una base muy natural: maderas cálidas, textiles ligeros, tonos claros y una iluminación suave que acompaña cada momento del día. Amueblamos y decoramos toda la vivienda, eligiendo piezas que aportaran comodidad real y una estética atemporal. Como en todos nuestros proyectos llave en mano, dejamos el hogar completamente listo para disfrutarlo: vajilla, ropa de cama, detalles decorativos y cada pequeño elemento pensado para hacer la vida más fácil.

El resultado es una vivienda donde todo respira coherencia y calma. Un hogar funcional y amable, donde cada espacio invita a bajar el ritmo y donde la luz, encuentra su propio camino.

Interiorismo para vivienda a las afueras de Zaragoza

Esta vivienda en una única planta necesitaba una actualización que respetase su esencia: un hogar inundado de luz natural y rodeado de un entorno precioso. El objetivo fue claro desde el inicio: renovar sin perder el alma de la casa, potenciando la calidez existente y aportando una estética más serena, ligera y actual.

Comenzamos por el suelo, que se lijó y barnizó para recuperar su belleza natural. También eliminamos los estucados de las paredes y, al estar forradas con madera y molduras, las adaptamos para mantenerlas, lacándolas en un tono suave que unifica todo el espacio. Este mismo acabado se aplicó a puertas y rodapiés para lograr una continuidad envolvente.

En el salón abrimos los accesos, eliminando puertas de paso y dejando respirar la estancia. Combinamos molduras y papel pintado, y lacamos en verde el mueble de televisión, una decisión que aporta frescura sin romper la armonía cromática. El amueblamiento combina maderas, fibras naturales y tejidos amables, creando una zona de estar y otra de comedor que dialogan entre sí de manera fluida.

La entrada se transformó en un espacio amplio y luminoso, con un recibidor cálido que conecta visualmente con el salón y la cocina. Todo ello acompañado de piezas ligeras y una iluminación pensada para acompañar, no para imponerse.

La cocina conservaba muebles de madera maciza de gran calidad, y la distribución funcionaba para el día a día de los propietarios. Por eso apostamos por lacar todo en un tono claro, renovar pozas y grifería, actualizar el suelo y vestir las paredes con un papel de cuadros que aporta carácter sin sobrecargar. El office lo amueblamos con madera y fibras naturales, manteniendo la coherencia estética del resto de la vivienda.

El dormitorio infantil se diseñó pensando en su pequeña habitante: una habitación amplia, con zona de estudio, gran almacenaje y un tipi que hace realidad su ilusión. Su color preferido, el verde mint, se convirtió en hilo conductor del espacio, creando un ambiente dulce y luminoso.

Una actualización integral que respeta la casa original, pero la lleva a un lugar más cálido, coherente y actual: un hogar preparado para seguir acompañando la vida de esta familia durante muchos años.

Proyecto comercial para lavandería

Este proyecto nace con un desafío muy claro: diseñar una lavandería a pie de calle en un espacio amable, luminoso y con vocación de hogar. Los clientes buscaban un concepto distinto al habitual; un lugar cuidado, donde la experiencia fuese tan importante como la función. Un espacio que invitara a entrar.

Partimos de un local prácticamente sin luz natural, algo muy común en este tipo de negocios. Desde el estudio decidimos abrir el espacio hacia el exterior para multiplicar la entrada de luz y mejorar la visibilidad desde la calle. Esta primera decisión marcó todo el proyecto: queríamos que la gente, al mirar desde fuera, percibiera claridad, orden y un ambiente agradable.

La base estética se construyó con una paleta serena, combinando blanco cálido y un verde profundo que aporta identidad sin resultar estridente. El objetivo era alejarse del imaginario frío y técnico de las lavanderías tradicionales y acercarlo al lenguaje de un interiorismo más doméstico. Para ello incorporamos madera clara, iluminación amable y revestimientos que aportan calidez visual.

Organizamos el local en torno a tres áreas muy definidas: zona de lavado, zona de secado y zona de doblado. La gran mesa central, realizada a medida, actúa como corazón del espacio: práctica, robusta y pensada para que varios usuarios puedan trabajar cómodamente a la vez. Bajo ella diseñamos almacenamiento abierto para las cestas, asegurando orden y accesibilidad.

La iluminación combina piezas técnicas con luminarias decorativas en fibras naturales, que suavizan el ambiente y generan un guiño cercano y acogedor. Las zonas de espera, junto a la gran ventana, permiten aprovechar la luz natural mientras los clientes esperan.

El resultado es un negocio funcional, fácil de usar y, sobre todo, amable: una lavandería que se siente cómoda, cálida y distinta.

Proyecto de diseño de oficina en edificio histórico de Zaragoza

En este proyecto trabajamos en un edificio emblemático del centro de Zaragoza —un espacio con una personalidad arquitectónica tan marcada que el reto consistía en potenciar su carácter y, al mismo tiempo, crear unas oficinas funcionales, actuales y alineadas con la identidad de la empresa.

Rediseñamos toda la distribución, organizando un gran espacio de trabajo abierto y creando dos áreas independientes: la sala de reuniones y el despacho directivo. Ambos espacios se conciben como zonas diferenciadas pero conectadas visualmente mediante particiones de vidrio, lo que aporta amplitud, transparencia y coherencia en todo el conjunto.

El hilo conductor fue el uso de los colores corporativos, integrándolos de manera sutil y elegante para que formaran parte del interiorismo sin perder la esencia sobria del edificio. Las carpinterías originales, los muros de ladrillo visto y la luz natural que entra por los miradores se convirtieron en protagonistas; nuestra intervención se centró en equilibrar ese carácter histórico con mobiliario contemporáneo, líneas puras y materiales cálidos.

El resultado es un espacio luminoso, funcional y muy actual, donde conviven el respeto por la arquitectura original y un diseño pensado para favorecer el confort y el trabajo en equipo.

Sesión Navidad 2023

El escenario estaba decidido desde el primer momento: un salón lleno de luz, perfecto para montar una mesa principal elegante, un árbol lleno de vida y una mesa de centro que invitara a quedarse. La premisa era clara: mantener nuestra esencia, pero con un aire renovado, diferente al del año anterior. Una Navidad luminosa, natural y muy cálida, con la colección de D’azulcobalto como protagonista y una paleta que giraba en torno a ocres, mostaza, verdes y, cómo no, los rojos que siempre regresan por estas fechas.

La inspiración venía de lejos. Este año, D’azulcobalto olía a manzanas, maíz y girasoles de los campos de Fraella. Así que decidimos llevar esa idea a la mesa de comedor, creando un camino único con ramas de olivo, eucalipto, esparraguera, pimienta falsa, maíz y girasoles. Las hortensias mostaza, la naranja deshidratada y las granadas completaban ese guiño festivo. Los servilleteros, también diseñados por Paula, seguían la misma línea: manzana, naranja y canela.

Las velas eran imprescindibles, y este año apostamos por candelabros altos dorados que aportaban calidez sin restar protagonismo al resto. Textiles y complementos de Tana&Co —mantel de lino, bajoplatos en ratán oscuro y cubertería trenzada— daban ese equilibrio entre frescura y elegancia.

El árbol se decoró íntegramente con las coronas de la colección navideña: higos verdes, manzana roja y naranja con canela, junto a ramas preservadas en tonos rojizos y anaranjados.

En la mesa de centro buscamos una segunda atmósfera, esta vez en rojos y granates. El mantel de lino conectaba visualmente con sofás, cojines y alfombra. Sobre él, una mesa dulce con tartas de Postres Sin Glu y coronas de D’azulcobalto, iluminadas con velas bajas doradas. Ratán oscuro, dos estilos de servilletas de lino y jarrones con hortensias granates, verdes y ramas preservadas completaban la escena.

Una Navidad pensada para eso: estar, disfrutar y sentir el hogar

Sesión Navidad 2024

Por tercer año consecutivo, junto con Paula de @deazulcobalto, hemos creado nuestra sesión de Navidad particular. Esta vez lo hicimos en una vivienda muy especial: un proyecto que mi equipo y yo hemos reformado, amueblado y decorado desde Punto y Seguido. Nada como vestir de Navidad un hogar que ya conocemos en profundidad.

Como cada año, buscábamos una propuesta distinta a las anteriores, pero sin perder nuestra esencia. Por eso planteamos dos opciones decorativas, ambas basadas en la colección navideña 2024 de D’azulcobalto, “Momentos en pausa”.

La primera propuesta giraba en torno a los tonos rosas y lilas, presentes tanto en la mesa como en el árbol. Cuando Paula me contó que una de las coronas de la colección se inspiraba en el origen de la corona de Adviento —con tres velas lilas y una rosa— lo tuvimos claro: era el punto de partida perfecto para una Navidad diferente, delicada y muy luminosa. La combinamos con servilleteros de flor tropical preservada y un árbol decorado con hortensias y cocos que aportan ese aire cálido y artesanal tan característico de su trabajo.

La segunda propuesta, más clásica y elegante, se construyó sobre verdes y dorados. Coronas en lino y hojas verdes, velas altas en verde, candelabros dorados y un árbol vestido en tonos rojos con coronas, flor y frutos de @deazulcobalto. Una composición atemporal que encaja de maravilla con la arquitectura suave y neutra de esta vivienda.

En ambas mesas utilizamos manteles de lino, vajilla blanca con filo dorado, cristalería labrada y muchas velas, tanto en candelabros altos como en faroles repartidos por el salón. Un conjunto pensado para crear un ambiente cálido, cercano y lleno de luz.

La colección “Momentos en pausa” de Paula está inspirada en esos instantes que te gustaría detener: abrazos, risas, brindis y reencuentros. Y eso es, precisamente, lo que quisimos transmitir en esta sesión: una Navidad que invita a parar, respirar y disfrutar del hogar.

Sesión Navidad 2025

Por cuarto año consecutivo, colaboramos con Paula de D’azulcobalto vuelven a unirse para dar forma a una Navidad que abraza la calma, la luz y la belleza de lo natural. Este año, el escenario elegido ha sido Oret House, un proyecto muy especial para nuestro estudio: una vivienda diseñada y amueblada para ser refugio, equilibrio y hogar. Su arquitectura serena, llena de luz y materiales nobles, se convirtió en el lienzo perfecto para esta propuesta navideña.

La mesa de comedor fue el punto de partida. Optamos por una paleta de verdes profundos y granates, acompañada de lino en tono piedra y detalles en terciopelo. Las coronas de D’azulcobalto, con doble lazo en gasa y terciopelo, aportan textura y movimiento. Las velas de Liderlamp y la cristalería labrada añaden ese matiz cálido y festivo que recuerda que la Navidad también ilumina desde los pequeños gestos.

La mesa de centro se transformó en una mesa de postres con tonos tierra, mostaza y verdes suaves. Las composiciones florales de Paula —con piñas, mimosa, algodón y ramas preservadas— se combinaron con vajilla y candelabros de Liderlamp y los dulces artesanales de Raúl Bernal, creando un rincón íntimo que invita a detenerse y compartir.

La chimenea se convirtió en un segundo protagonista: una guirnalda frondosa en eucalipto, hortensia en tonos marrones y acebo enmarcó el fuego, mientras una guirnalda de luz aportaba ese brillo suave tan característico de estas fechas.

El árbol, vestido con bolas de terciopelo, piñas y ramas en tonos granates y marrones, continúa el relato natural de todo el espacio. Cada detalle está pensado para acompañar, no para irrumpir; para integrarse con la esencia de Oret House.

Más que una sesión, esta propuesta es una invitación: celebrar desde la calma, rodeados de belleza sencilla y de aquello que realmente importa. Así entiende la Navidad Punto y Seguido Estudio.